EEUU de costa a costa
Mis padres han querido transmitirme su pasion por viajar, esa afición de
conocer las culturas, pueblos y paisajes que forman este mundo me lleva hoy ha querer recopilar lo que voy a vivir.
Antes
eran las descripciones de viajes como el de Marco Polo, los que nos
traían la emoción de lo que hay al otro lado del océano, las
montañas o fronteras. Hoy con el desarrollo de la aviación
sobretodo, accedemos a la posibilidad de llegar en unas pocas horas a
lo que no hace tanto se tardaban meses e incluso años.
En esta ocasión viajamos a Estados
Unidos, país que visito por tercera vez, y que en las anteriores no
ha dejado de sorprenderme tanto su forma de vivir mucho mas barata
que la nuestra, como su compromiso con el ciudadano. Si en la primera
ocasión visite New York por una noche y seguidamente pase a Orlando,
la segunda vez que lo pise fui directamente a Miami, para realizar un
lujoso y económico crucero por el Caribe.
Para tener una correcta visión de este
país sin duda hay que estar en él. Sus dimensiones y población no
son imaginables hasta que no lo recorres que por mucho, sera poco.
Las imagenes y noticias que nos presentan nuestros noticiarios sobre
acosos policiales, racismo o corrupción me parecen tan solo una
fuente mas de los medios para rellenar y distorsionar con
sensacionalismos. Pues ¿que seria de nuestro país si tuviera el
mismo numero de habitantes y extensión territorial? seria “La
monda” diaria en los telediarios del extranjero.
Siempre que he viajado a él, he
pensado en lo distinto que sera, ser empresario aquí, y ahora vuelvo
a conocerles mas. Ahora un viaje itinerante, llamado “De Costa a
Costa” un nombre que me gusta porque suena a Ruta 66, la que los
moteros y vehículos de mercancías hacían por carretera para unir
dichas costas. Ruta que quizá me traiga aquí nuevamente para
conocer aun mas sobre esta variopinta Norteamérica.
Preparativos
Los preparativos de un viaje son
siempre incómodos para mi, el trabajo combinado con el descanso del
fin de semana me hace correr con los últimos detalles que precisa
hacer cualquier viaje, así este año ha sido mucho mas difícil,
aunque por fortuna claro, ya que la visita de dos amigos a casa los
días anteriores al viaje, hicieron que aun me faltara mas tiempo,
MontaRaz y Xiang o Jose y Kike lo mismo es, partieron rumbo al
Pirineo el mismo día 11, quedándome solo una tarde para arreglar la
casa y obtener lo que necesitaba para emprender el viaje. La ayuda y
antelación de mi madre que me conoce bien obro a mi favor, así que
aun con correntilla llegue a tiempo a la estación de tren con 15
minutos de cuello. Esto parece poco pero para mi ya es una buena
marca.